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El informe

Qué significa cada dato

La referencia de las tres capas del informe: qué mide cada una, cómo se calcula y hasta dónde llega.

Capa 1

Vegetación

Cuánto verdor sostiene el predio a lo largo de un año, dónde está y en qué meses aparece.

Cómo se mide

Con imágenes satelitales, una por cada mes del año. De cada mes se elige la mejor escena disponible sobre el predio y se descartan las tapadas por nubes; sobre las que quedan se mide el verdor de la vegetación, recortado exactamente a tu polígono.

Qué dice cada dato

Verdor total
El porcentaje del predio con vegetación viva: la suma del verdor persistente y el estacional.
Verdor persistente
La superficie que se mantiene verde todo el año, sin importar la estación: bosque, matorral establecido, plantaciones o cultivos permanentes. Es cobertura ya instalada.
Verdor estacional
La superficie que solo verdea en la temporada de crecimiento y cae fuera de ella: cultivos anuales, praderas o pastizales. Depende de que alguien la siembre o la riegue.
Sin verdor
La parte del predio sin vegetación en ningún mes del año: suelo descubierto, roca o construcción.
Máximo y mínimo verdor
Los meses en que el predio alcanzó su punto más alto y más bajo del año. La distancia entre ambos describe el ciclo: un predio parejo tiene cobertura permanente, uno con mucha diferencia depende de la temporada.

Capa 2

Potencial de agua subterránea

Qué tan plausible es encontrar agua bajo el predio, según las condiciones geológicas, topográficas y climáticas del lugar.

Cómo se mide

Con un modelo nacional que cubre Chile continental con un detalle de 30 metros. Aprendió de lugares donde ya se sabe si hay agua o no, y reconoce qué combinaciones de condiciones del terreno la acompañan. El informe muestra su resultado sobre tu predio y el valor de cada factor que lo explica.

Qué dice cada dato

Potencial de agua subterránea
El resultado del modelo, expresado como percentil respecto del resto del país. «Alto» significa que el predio está entre los más favorables de Chile, no que haya agua garantizada a una profundidad determinada.
Litología dominante
De qué material está hecho el subsuelo. El relleno sedimentario de los valles funciona como una esponja de gravas y arenas, y es donde suelen estar los mejores acuíferos; la roca cristalina, en cambio, solo guarda agua donde está fracturada.
Densidad de fallas
Cuántas fracturas geológicas hay por kilómetro cuadrado. Abren caminos por donde el agua circula en terreno rocoso, que de por sí es impermeable. Pesa mucho más sobre roca que sobre relleno.
Índice de humedad topográfica
Mide si la forma del terreno tiende a juntar agua o a dejarla pasar de largo, combinando la pendiente con la superficie que drena hacia cada punto. Los valores altos marcan fondos de valle y zonas de acumulación.
Pendiente del terreno
La inclinación media, en grados. Gobierna cuánto tiempo tiene el agua para infiltrarse antes de escurrir: en terreno plano penetra, en una ladera empinada se va.
Densidad de la red de drenaje
Cuántos cauces y quebradas hay por unidad de superficie. Una densidad muy alta suele indicar suelos poco permeables, donde el agua corre en vez de infiltrar.
Precipitación anual
La lluvia media que cae al año, en milímetros. Es la recarga del sistema: sin ella, el mejor subsuelo del mundo no se llena.
Vigor de la vegetación
Cuánta vegetación viva y vigorosa hay en la zona. Entra al modelo porque la vegetación delata: donde crece con fuerza sin riego, algo la está sosteniendo.
Humedad de la vegetación
Cuánta agua contienen las plantas de la zona. Donde se mantienen hidratadas en plena época seca suele haber agua accesible que no se ve desde la superficie.

Capa 3

Inundación

Qué tan expuesto está el predio a acumular agua, según la forma del terreno y según lo que el radar ha observado en los últimos años.

Cómo se mide

Con dos miradas independientes, y eso es deliberado: cuando coinciden, la conclusión es más sólida que la de cualquiera por separado. La forma del terreno evalúa si el lugar está construido para juntar agua. Las observaciones de radar cuentan en cuántas pasadas del satélite —cerca de sesenta— se vio agua sobre el predio; al ser radar y no cámara, atraviesa las nubes y vigila justamente los temporales.

Qué dice cada dato

Propensión
La conclusión de la capa: alta, media o baja. Es una condición del lugar, no un pronóstico: dice que ahí el agua tendería a quedarse, no que vaya a llover.
Profundidad de depresión
Cuántos metros por debajo de su entorno está hundido el terreno. Es el dato más determinante: media hectárea plana pero hundida medio metro acumula agua que una ladera suave jamás retiene.
Altura sobre la línea de escurrimiento
A qué altura queda el predio respecto del cauce hacia el que drena, siguiendo el recorrido real del agua y no la línea recta. Un predio a cien metros del río pero veinte más arriba está fuera de alcance; uno a un kilómetro pero a la misma cota, no.
Superficie en cotas bajas
Qué parte del predio está en la zona más baja de su entorno, que es donde el agua llega primero y se va última.
Agua observada
El porcentaje del predio donde el radar detectó agua en varias pasadas distintas. Se exige repetición a propósito: una sola detección puede ser suelo mojado o ruido del sensor; verla varias veces en el mismo lugar no.
Recurrencia de encharcamiento
Con qué frecuencia se repite esa detección a lo largo de los años. Distingue el charco ocasional de un temporal excepcional del que vuelve cada invierno.

Bajo vegetación densa, el radar se queda corto

Si hay copas de árboles o cultivo alto sobre el agua, la señal rebota antes de llegar al charco. En esos predios la evidencia de radar tiende a quedar por debajo de lo que ocurre en terreno, y conviene darle más peso a la forma del terreno.

Alcances y limitaciones

Lo que el informe no puede decirte. Está aquí, y no en la letra chica, porque saber dónde termina una herramienta es parte de usarla bien.

Todo el informe es una estimación
Ningún dato proviene de un instrumento puesto en tu terreno: son modelos alimentados con observación satelital y cartografía pública. Eso los hace amplios y baratos, y también aproximados. Describen lo probable, no lo cierto.
No indica profundidad ni caudal de agua
El potencial dice dónde es más plausible encontrar agua, no a cuántos metros está ni cuánto daría un pozo. Esas cifras solo salen de una prospección en terreno o de una perforación de prueba.
No dice nada sobre la calidad del agua
Salinidad, arsénico, contaminación o aptitud para consumo y riego no son observables desde un satélite. Requieren análisis de laboratorio sobre una muestra real.
La propensión a inundación no es un pronóstico ni un mapa de riesgo oficial
Describe la exposición del terreno según su forma y su historial observado. No predice eventos futuros, no calcula períodos de retorno y no reemplaza los estudios que exige la normativa para construcción o seguros. Obras de drenaje recientes pueden no estar reflejadas.
Hay un límite de detalle
Cada píxel cubre entre 10 y 30 metros de lado según la capa. Un accidente más pequeño que eso —una acequia, un montículo, un pozo existente— no aparece.
La vegetación depende de que haya habido cielo despejado
Los meses de invierno en el centro-sur suelen venir cubiertos. Si ninguna escena del mes es utilizable, ese punto de la serie queda sin dato y el informe lo indica en vez de inventarlo.
No reemplaza ir a ver el terreno
Lo complementa. Un satélite no percibe el olor a humedad, el estado de un cierre ni cómo se llega en invierno. Su trabajo es que llegues a esa visita sabiendo qué preguntar.
La cobertura llega hasta Aysén
Se analizan predios en Chile continental hasta la Región de Aysén, entre 5.000 y 200.000 m². Más al sur no existen aún los datos de precipitación que el modelo necesita.

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